Las empresas rumbo a la nueva normalidad

Por Edgar A. Bravo Guzmán

Consultor en Global Practice International.


Nuestra era será definida por la vida antes y después del COVID-19, pero la pregunta que todos nos debemos hacer es: ¿qué sigue?

Cuando las situaciones que se presentan se convierten en excepciones permanentes, se dificulta manejar el ciclo de negocios como se hacía con anterioridad y se debe comprender que se atraviesa por una turbulencia o crisis, o bien que ha llegado el tiempo de una nueva normalidad.


La diferencia entre turbulencia y crisis radica en la cantidad de factores que se reciben del entorno. En las crisis cambian las reglas del juego, mientras que en una turbulencia se mantienen. De la turbulencia se puede pasar a una normalidad más o menos parecida a la anterior, mientras que de la crisis necesariamente surge una nueva normalidad, casi siempre muy diferente a la anterior.


Las características gerenciales y operativas de una organización en normalidad serán clave en la manera de enfrentar la situación. Las empresas que le den prioridad a la creatividad y flexibilidad de sus procesos son las más capacitadas para afrontar la situación.


Las empresas deben de dejar de asumir que las viejas formas volverán. Esperar que el mundo que conocemos vuelva nos retrasará en el mundo que tenemos por delante. Se debe de sustituir la visión de silo por una de redes y de trabajo en equipo.


Dejemos de depender de las estructuras organizacionales tradicionales, debemos acelerar la transición a modelos ágiles, donde se desarrolle la habilidad de configurar procesos, estrategia, estructura, talento y tecnología que dan a su vez velocidad a la empresa en todos sus frentes.


Las empresas ágiles crean equipos como los que se crearon para enfrentar la crisis provocada por el COVID-19, tanto multidisciplinarios como especializados, con la capacidad de tomar decisiones en el día a día e ir modificando el rumbo con rapidez.


No hay que perder de vista que en tiempos de crisis se toman decisiones que no se tomarían habitualmente, pero son las requeridas para asegurar la supervivencia de la empresa y adaptarse a una nueva normalidad.


Si bien estamos claros que hay que defenderse de las amenazas, también hay que aprovechar las oportunidades. Y eso solo será posible con un cambio en la mentalidad de la gerencia, así como en la concientización del liderazgo requerido para tiempos adversos.


Por último, se debe entender que no solo se trata de regresar, sino reimaginar el regreso y reconstruir la organización desde esa visión. Dejemos de ver el regreso como un destino y comencemos a aceptarlo como un proceso gradual donde las etapas dependerán de las circunstancias de cada industria.



© 2020 para Global Practice international. Creado por SoulSay Creative Studio